Familia: abreviatura de amor

Si le pregunta a diez personas qué significa la palabra “familia” para ellos, es probable que obtenga diez respuestas diferentes. En la sociedad moderna, la forma en la que interpretamos el concepto de familia ha evolucionado de la descripción tradicional de 2,4 hijos para incluir otras muchas descripciones.

Además, la forma en la que vemos a las familias puede cambiar con el paso del tiempo, a medida que cambian y evolucionan nuestras circunstancias individuales. Así, puede aumentar o disminuir en cuanto a ámbito y definición.

No obstante, existe un factor que se aplica independientemente del concepto de familia: el amor. Utilizamos el término familia para describir a las personas a las que nos sentimos más cercanos, aquellas con las que estamos dispuestos a compartir nuestro tiempo y cariño. En la actualidad, la familia es algo más que una “relación de parentesco” y se ha ampliado para incluir a todos aquellos con los que estamos dispuestos a compartir nuestra vida. El concepto de familia, por tanto, puede englobar a personas fuera del significado tradicional de la palabra para incluir a los amigos más cercanos, e incluso a las personas más importantes para nuestros seres queridos. En última instancia, el único denominador común de lo que consideramos familia es que está formada por todos aquellos a los que más queremos y que más nos quieren.

La palabra familia es sinónimo de muchos conceptos, como la sensación de pertenencia, cercanía y confianza. Demuestra que nos consideramos como parte de un todo mayor, con todos los integrantes de la familia trabajando para el beneficio y el apoyo del resto. Familia implica compartir nuestro tiempo, nuestros conocimientos y nuestras emociones sin esperar nada a cambio, solo saber que ellos harían lo mismo por nosotros.

Tener el tiempo y la oportunidad de compartir esos momentos especiales en la vida cotidiana es clave para disfrutar de una vida más feliz y satisfactoria. Sin embargo, lograr un equilibrio entre dedicar tiempo a la familia y hacer frente a las exigencias de una vida y carrera profesional ajetreadas puede parecer algo imposible.  No obstante, el bienestar, la trayectoria profesional y la familia no son objetivos completamente opuestos que requieran sacrificar uno en beneficio del resto. Todos están fundamentalmente conectados: lograr un equilibrio entre los tres puede aportarle una amplia gama de ventajas en muchos aspectos de su vida.

Encontrar tiempo para estar con todos nuestros seres queridos no solo es algo que se pueda hacer, sino que es una necesidad. Independientemente de a quién incluya dentro del término, lo importante es apoyarse mutuamente y celebrar juntos.