¿Qué es la biodisponibilidad?

Más tarde o más temprano, si está explorando el mundo de los complementos nutricionales, se encontrará con el término “biodisponibilidad”. Suena un poco desagradable pero, en realidad, es un factor sumamente importante a la hora de determinar si los suplementos son eficaces o no.

Al igual que muchos términos científicos, este podría entenderse mejor si se descompone para poder asimilarse más fácilmente. Lo cual es más adecuado, ya que es esencialmente lo que significa. La biodisponibilidad (o capacidad del organismo para asimilar) es la tasa a la que una sustancia, que puede ser un suplemento nutricional o un fármaco, es absorbida por un organismo vivo.

Algunos suplementos son ineficaces precisamente porque no llegan a absorberse por completo en el cuerpo

¿Por qué es tan importante en relación con los suplementos? Porque en función de la eficiencia con la que los elementos centrales de ese suplemento, ya sean vitaminas, minerales, enzimas o hierbas, encuentren la parte del cuerpo a la que van a ayudar, más asistencia ofrecerán, más rápidamente.

Por lo general, los suplementos se toman en cápsulas o comprimidos que se tragan y, a continuación, se digieren. Al igual que los alimentos, los suplementos pasan por nuestro tracto digestivo en su camino hacia la pared del intestino, en el torrente sanguíneo y, a continuación, a través de una especie de asombroso GPS nutricional, se dirigen hacia el sistema u órgano de nuestro cuerpo para el que están destinados. Solo entonces pueden comenzar a trabajar en nuestro beneficio, de modo que cuanto más rápida y eficazmente hagan su trabajo, mejor para nosotros. Algunos suplementos son ineficaces precisamente porque no llegan a absorberse por completo en el cuerpo.

Una cosa a tener en cuenta es que los fabricantes de suplementos nutricionales suelen afirmar que han creado un producto con la máxima biodisponibilidad, pero no es tan sencillo como eso. Aquí entran en juego dos elementos: el suplemento en sí y su cuerpo.

En lo que respecta al suplemento, entre los factores críticos se incluyen la forma en la que se presenta, cuánto tiempo tarda en desintegrarse (en otras palabras, con qué rapidez el contenido esencial puede empezar a trabajar), la calidad de los ingredientes y su formulación. Algunos nutrientes se absorben mejor cuando se asocian con otros nutrientes. Por ejemplo, un suplemento de calcio también podría incluir la vitamina D, que se ha demostrado que aumenta la absorción de calcio por parte del cuerpo.

La otra parte de la ecuación es usted. Su cuerpo es único; cada ser humano es diferente. Así que, cuanto más fácil de asimilar sea un suplemento nutricional en principio, los otros factores que entran en juego son los de la persona que tome el suplemento, y eso comprende una serie de factores: la edad y el sexo, el estado de salud, el estado de su sistema digestivo (que, dicho sea de paso, también puede mejorarse con los suplementos adecuados), la hora del día a que el suplemento y si el estómago está lleno o vacío. Como ve, son muchas variables.

Por encima de todo, debemos tener presente sus necesidades de nutrientes: los niños en edad de crecimiento, los ancianos y las mujeres embarazadas tienen necesidades diferentes que influyen en la facilidad de absorción de un suplemento.

Por supuesto, siempre puede preguntar a los fabricantes sobre los suplementos que le interesan. Lo ideal sería que estos fabricantes llevaran la delantera y promocionaran activamente la biodisponibilidad de sus productos. También puede investigar un poco en Internet sobre algunas de las combinaciones de nutrientes óptimas que debería buscar.

Dejando al margen la ciencia, la clave aquí es el puro sentido común. Cuanto antes absorba todos los beneficios de los suplementos, antes comenzará a mejorar su salud y sus niveles de energía. Por lo tanto, si dedica un poco de tiempo a entender cómo funciona la biodisponibilidad, podrá tomar decisiones mejor fundamentadas sobre las combinaciones más adecuadas para sus necesidades.

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