Pensando mejor

Las personas pasamos gran parte de nuestro tiempo sumidas en preocupaciones varias. En cierto modo, es como vivir en una casa deficientemente aislada. Toda la energía que gastamos en albergar pensamientos negativos acerca del pasado, presente o futuro se desvanece en el aire sin materializarse en nada útil.

Y total, ¿para qué? ¿Cuántas veces se cumplen realmente nuestros vaticinios sobre el futuro, todo aquello que nos preocupa y nos quita el sueño? Respecto a los problemas de nuestro pasado, no podemos cambiarlos, aunque podemos aprender de ellos y pasar página.

Imagínese que tuviéramos la capacidad de convertir todas esas preocupaciones y negatividad en pensamientos positivos. Algo así nos llenaría de energía, pasión y una sensación de libertad desbordante.

Imagínese que tuviéramos la capacidad de convertir todas esas preocupaciones y negatividad en pensamientos positivos. Algo así nos llenaría de energía, pasión y una sensación de libertad desbordante. Por supuesto, es más fácil de decir que de hacer. No hay nada peor que tener que oír el típico “¡Arriba esos ánimos!” cuando estamos deprimidos. ¿Qué pasos prácticos podemos seguir para insuflar una mayor positividad en nuestras vidas?

Piense acerca de las palabras que utiliza para describirse a sí mismo y lo que hace, al hablar con otras personas. ¿Son palabras firmes y optimistas? ¿Habla a los demás acerca de sus aspiraciones, o tiende a disculparse, poner excusas y menospreciarse?

Desde este mismo instante puede tomar la decisión de cambiar el lenguaje que utiliza para hablar de sí mismo. No se trata de fanfarronear ni predecir objetivos inalcanzables. Se trata de ser consciente de su propia valía y de los logros alcanzados cada día. Ser padre y cuidar de sus hijos, ayudar al vecino de enfrente, poner punto y final a un trabajo, etc. Todo ello son logros. Puede que los objetivos mayores se antojen más difíciles, pero dar un paso hacia ellos es la primera etapa para conseguirlos; así pues, pruebe a comentarle a otras personas (y a sí mismo) lo que ha hecho y lo que le gustaría hacer, tanto a corto como a largo plazo.

Algunas personas usan tableros de visión, imágenes de dónde desean estar. Es una buena idea, siempre y cuando en esas visiones se compense un objetivo difícil con unas expectativas realistas. O si no, ¿por qué no pone citas inspiradoras en su casa o en la oficina para levantar el ánimo en los días difíciles?

Hay multitud de aplicaciones móviles de desarrollo personal para descargar, así como cedés que puede escuchar mientras conduce para dar una nueva sensación de dirección a su vida. He aquí un truco muy fácil: cada día, dé las gracias a alguien de corazón para manifestarle su gratitud, aunque solo haya sido un pequeño gesto. Nunca se quede corto a la hora de alabar o dar gracias a otras personas.

Sébastien Foucan es el creador del parkour, el deporte urbano que consiste en correr y saltar a través de paisajes urbanos. En una barriada pobre de París, aprendió a redefinir en qué consisten realmente los obstáculos. En lugar de bloquear el camino, pueden verse como plataformas que sirven para propulsarse a nuevas cotas. Si utiliza este enfoque para ver lo que normalmente considera problemas insuperables, quizás también consiga alcanzar este tipo de pensamiento libre.

En cuanto dé rienda suelta a sus pensamientos positivos, pensando en el modo de avanzar, en lugar de romperse la cabeza con problemas, se encontrará con que dormirá mejor, tendrá más energía y se encontrará mucho mejor en general.

Y lo más importante: no se guarde los problemas para usted. Compártalos con la familia y los amigos, y se asombrará de la respuesta y el apoyo que encontrará para ayudarle a levantarse y seguir adelante.

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