La comida como satisfacción, no solo como aporte de energía

Todos disfrutamos de la comida, ¿no es así? Si se le hiciera esa pregunta, probablemente contestaría casi sin pensar: “Sí, por supuesto que sí”. Apreciar una buena comida es uno de los mayores placeres de la vida. Un delicioso almuerzo con los amigos, una entrañable cena familiar, una comida de celebración o saborear un melocotón perfectamente maduro en un día de verano nos aporta una enorme satisfacción, pero ¿cuántas de esas experiencias son excepciones ocasionales en lugar de hábitos normales?

Si cocina con frecuencia para sí mismo o para otros, el hecho de ser responsable de cocinar algo sabroso y nutritivo cada día puede someterle a bastante presión. Por lo tanto, es natural recurrir a aquellos platos fáciles de preparar que ya ha probado y elaborado con anterioridad, que sabe que gustan a todo el mundo y que puede improvisar rápidamente entre el resto de cosas que tiene que hacer. Además, cuando no se dispone de mucho tiempo, recurrir a algo precocinado puede parecer a veces la única opción viable.

Hay ideas de platos nuevos en todas partes, desde recetas de temporada en las revistas hasta programas de cocina en televisión.

Sin embargo, si pensamos en la comida como algo más que un simple medio de obtener la energía suficiente para llegar al final del día, si la consideramos como una fuente de diversión además de alimentación, entonces tal vez podamos salir de la rutina… Encontrar una buena mezcla de los tipos de alimentos que forman parte esencial de una dieta saludable puede ser mucho más fácil de lo que pensamos.

¿Por qué no reestimular sus papilas gustativas, así como su interés por la comida y la cocina, mediante la exploración de la amplia variedad de alimentos que tenemos a nuestra disposición?

Hay ideas de platos nuevos en todas partes, desde recetas de temporada en las revistas hasta programas de cocina en televisión, que suelen ser una fuente de inspiración si ve la elaboración de un plato. También es una buena idea ojear los libros de cocina que tiene en las estanterías de su casa para imponerse un reto interesante. Cada semana, encuentre un nuevo plato que no haya probado a hacer antes y elabórelo para una cena de fin de semana, compartiéndolo con amigos y familiares para conocer sus reacciones y hacerles partícipes del proceso de descubrimiento.

O puede invertir el proceso para crear algo nuevo: seleccione algunos de los ingredientes que tiene en su cocina e introduzca sus nombres en un motor de búsqueda de Internet. Encontrará infinidad de sitios que sugieren recetas con esos ingredientes.

También puede elegir la cocina de una parte específica del mundo de la que haya disfrutado cuando ha viajado y ha estado en un restaurante y ver si puede aprender a cocinar uno de los platos típicos. La gran ventaja es que la mayoría de los ingredientes son relativamente fáciles de encontrar hoy en día. Hay una extraordinaria variedad de alimentos frescos y envasados en comparación con los que había hace apenas una década, así como sitios web especializados que ofrecen los productos más exclusivos.

Además de explorar nuevos platos y alimentos, algunos expertos sugieren que mantener un registro de alimentos durante un par de semanas es una buena idea: tome nota de todo lo que come y cocina —eso sí, con total sinceridad— y pronto empezará a percibir patrones y áreas donde podría lograr fácilmente cambios importantes mediante pequeños ajustes a la salubridad general de lo que come. En el desayuno podría cambiar la leche entera por leche semidesnatada, o bien elegir un yogur con bajo contenido de grasa. Si está en el trabajo y sale para almorzar algo rápido, la mayoría de los locales que venden bocadillos tendrán bocadillos de pan integral y sin mayonesa.

Como sucede con toda mejora en la dieta, este nuevo enfoque de lo que come puede ser un complemento agradable de su sensación general de bienestar. Bon appétit. Guten Appetit. Buen provecho.

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