Hábitos de alimentación equilibrados

El principio de la primavera puede ser la oportunidad perfecta para tomar una perspectiva más activa en un problema que muchos de nosotros tenemos en mente: nuestros propósitos de salud y dieta.

¡Año nuevo! Para muchos de nosotros, un momento para nuevos comienzos. La oportunidad perfecta para tener un punto de vista más acentuado sobre un problema que, probablemente, muchos de nosotros tenemos en cuenta en esta época del año: nuestros propósitos de salud y dieta.

Esto significa que tomar el control de tu salud no necesariamente significa perder peso, sino tener el control sobre tu estilo de vida y desarrollar una profunda comprensión sobre tu propio cuerpo.

Nos hemos preguntado ¿por qué tanta gente empieza el año con aspiraciones altas, sólo para darse cuenta que en realidad no alcanzan las expectativas y la distancia entre lo que debería pasar y lo que realmente pasa sigue siendo enorme?

Científicos de la Universidad de California analizaron la efectividad de los tratamientos de obesidad en EE.UU. y encontraron que la mayoría de las dietas no tenían un efecto positivo en el control de peso. Debe de haber alguna razón por la que la mayoría de personas recuperan el peso que han perdido durante la dieta y más del 40% ganan incluso más peso.

Por ello el resultado típico de hacer dieta parece ser ganar peso a largo plazo, en lugar de la pérdida de peso deseada.

En otro estudio, los científicos analizaron el riesgo relativo de muerte relacionado con cuatro hábitos saludables: comer suficientes verduras y frutas, hacer ejercicio (al menos tres veces por semana), no fumar y beber con moderación. El estudio demostró que adoptando cada uno de estos hábitos disminuiría el riesgo relativo de muerte para personas con un peso normal. Pero aún más interesante, demostró que esto también se cumple en personas con obesidad o sobrepeso.

Esto significa que tomar el control de tu salud no necesariamente significa perder peso, sino tener el control sobre tu estilo de vida y desarrollar una profunda comprensión sobre tu propio cuerpo.

Esto puede parecer más fácil de lo que realmente es.

Aprender a comer de forma consciente

Todos tenemos nuestra propia forma de metabolizar la comida y en un estilo de vida frenético, rara vez tenemos el tiempo para sentarnos y comer de manera saludable y sin distracciones. Sin embargo, ésto puede ser algo bueno para aprender: cómo comer conscientemente.

Ésto no significa que todo el mundo tenga que aprender meditación. Significa comer tanto como quieras y aprender de forma gradual qué alimentos hacen que tu cuerpo se sienta bien. También significa comer regularmente, sin distracciones y concentrarse en el sabor de la comida que comes.

Es normal disfrutar al principio del sabor de la comida, pero luego te das cuenta que tu mente se va a otro lado, a menudo inconscientemente. Mantener la atención en lo que pruebas es una buena manera de aprender sobre cómo tu cuerpo reacciona a la comida. Comer un poco más despacio también te da una indicación más clara de cuando en realidad estás lleno y continúas comiendo excesivamente. En este sentido, los platos pequeños también te ayudarán a desarrollar una comprensión más consciente de la alimentación
Idealmente, entenderás cómo tu cuerpo reacciona a diferentes tipos de alimentos. Esto puede ayudarte a relajarte un poco más hacia lo que estás comiendo y cuánto estás comiendo.

¿Qué comer?

Lo que comes importa. Los carbohidratos deberían formar una parte esencial de tu dieta diaria. Sirven como fuente de energía principal para el cuerpo y te ayudan a mantener los órganos funcionando correctamente. Los carbohidratos juegan un papel importante ayudando a regular los niveles de azúcar en sangre, manteniéndolos más estables, así no producen subidas o bajadas repentinas, como los alimentos muy azucarados. También te ayudan a sentirte lleno, lo que les convierte en un alimento importante para comer cuando estás intentando ser consciente y centrarte en cómo los diferentes alimentos te hacen sentir.

Los alimentos integrales ricos en almidón contienen la mayoría de nutrientes, como fibra, calcio, vitaminas B y hierro. Piensa en pan, pasta, arroz o cereales integrales para el desayuno. Frutas y verduras, como los tubérculos, son también buenas fuentes.

Una dieta equilibrada y saludable también debería incluir proteínas y grasas. Proteínas, provenientes de carne, pescado, huevos, lácteos, frutos secos, legumbres y soja, también ayudan a suministrar energía. Pero lo más importante, las proteínas te aportan aminoácidos esenciales. A menudo conocidos como los bloques fundamentales, los aminoácidos son esenciales para el crecimiento, reparación y desarrollo del cuerpo.

Una cantidad pequeña de grasa es buena, ya que contiene ácidos grasos esenciales. Unas buenas fuentes de grasas saludables incluyen pescados grasos, carne y frutos secos.

La alimentación y el metabolismo

Cuando intentas encontrar más equilibro en los alimentos que comes y los que evitas, también puede ayudar a considerar muchos aspectos que pueden influir en tu metabolismo.
Todos reaccionamos de manera diferente a la comida, pero generalmente, las proteínas son más difíciles de digerir que los carbohidratos o las grasas. Ésto no significa que no sean importantes, porque lo son. Se trata del equilibrio y de recibir la cantidad correcta para tus necesidades.

Los hábitos alimentarios y el metabolismo están influenciados bajo los niveles de estrés que experimentamos en nuestras vidas. Los problemas de salud, como las alergias, pueden tener una gran influencia en el metabolismo, así como la edad y los niveles de actividad.

Nos guste o no, los hombres, generalmente, tienen un metabolismo más rápido y alto que las mujeres. Ésto cambia a medida que nos hacemos mayores, ya que el metabolismo se ralentiza de manera natural. Finalmente, el peso también juega una parte, ya que influencia cómo de rápido podemos recuperar los nutrientes de los alimentos. Cuanto más peso lleves, más lento tiende a ser tu metabolismo.

Hay mucho que aprender cuando intentamos encontrar un enfoque equilibrado a la alimentación y el bienestar. Reducir de manera drástica la ingesta de calorías puede tener un efecto inmediato, pero ajustar tu peso de manera satisfactoria a un nivel en el que estés cómodo lleva mucho más tiempo y aprendizaje.

Cambiar tu comportamiento despacio y de manera delicada es un esfuerzo a largo plazo que puede producir muchos resultados, desde sentirte más positivo en cuanto a tu cuerpo al estar más sano y tener más energía. Así que, encontrar tu propio equilibrio y aprender qué alimentos son buenos para ti puede ser un camino realista para tomar este año.

NS-186x186_microsite_Feb-2016