El Ejercicio Natural por Excelencia

Para la mayoría de nosotros, caminar es algo que hacemos sin darnos cuenta, como un acto reflejo. Pero también se trata de una manera estupenda de mantenerse activos de forma fácil, económica y agradable.

Hubo un tiempo, en épocas remotas, en el que caminar era el único medio de transporte disponible. Los cazadores y nómadas de antaño tenían que recurrir a sus pies para sobrevivir, mientras que hoy en día a sus descendientes se les despacha la comida rápida por la ventanilla del coche. Bien podríamos echar la vista atrás y aprender un par de cosas de nuestros ancestros.

En primer lugar, caminar es tan natural como respirar y comer, y representa una forma muy eficaz de mantenerse activos.

En primer lugar, caminar es tan natural como respirar y comer, y representa una forma muy eficaz de mantenerse activos. Caminar es tan fácil como ir de A a B; más sencillo, imposible.

Es una forma verdaderamente económica de hacer ejercicio regular. La inversión principal se reduce a un buen par de zapatos o zapatillas de deportes, y su tiempo. Y el ahorro es fenomenal. No hay gastos de aparcamiento, combustible ni transporte. No hay que pagar clases ni entrenadores personales. No se necesitan costosas máquinas ni equipos adicionales. El coste para el medio ambiente también es mínimo: caminar es una de las actividades más ecológicas, si no la que más. Puede que deje huellas al caminar, pero la huella de carbono será insignificante.

Siempre es buen momento para caminar, independientemente del estilo de vida que practique. Puede decidirse a dar un paseo sin ninguna antelación. En el trabajo, durante la comida, qué mejor que salir a dar un paseo en lugar de quedarse en su escritorio comiendo con desgana cualquier cosa comprada en la tienda de al lado. Anime a sus compañeros de trabajo a acompañarle: caminar es una actividad estupenda para relacionarse, ya que mientras se camina se puede hablar (al contrario que cuando corremos).

Si puede ir andando al trabajo, al colegio con los niños o a la tienda, inmediatamente adquiere un mayor control sobre su horario personal. Ahora puede planificar su tiempo y no está a merced de los retrasos del autobús, el tren, el tranvía o el metro. Quizás le lleve un poco más de tiempo, pero se sentirá menos frustrado y estresado, y sabrá que cada paso que dé será beneficioso para su salud.

Las ventajas para la salud son incontables. En un informe reciente, caminar durante dos horas y media se describe como una “medicina mágica”, ya que ayuda a aumentar la densidad ósea y la masa y el tono muscular. Mantiene las articulaciones en movimiento, pero con un impacto mucho menor que el producido al correr. Puede ayudar a reducir el riesgo de embolias, diabetes de tipo 2 y asma, así como el nivel de colesterol LDL (o colesterol malo), mientras que potencia el nivel de colesterol HDL (colesterol bueno).

Estar al aire libre siempre le vendrá bien para la salud, y lo mismo puede decirse de la vitamina D que asimilará al exponerse a la luz natural del sol. Todo ello se combina para proporcionarle una mayor energía y un mejor estado anímico, que no solo se deriva de sentirse mejor, sino también de la satisfacción que le reportará explorar los alrededores de su vecindario y disfrutar del paisaje rural o urbano.

Si tiene una agenda muy apretada y está rodeado de gente todo el día, descubrirá que dar un paseo al empezar la mañana o la tarde es una actividad relajante que le proporciona un tiempo de paz y sosiego muy necesario. O puede inscribirse en grupos de paseo que compartan un interés común, como historia natural o fotografía. Incluso ha llegado a nuestros oídos un grupo de paseo que hace las veces de coro. Durante sus paseos, cada vez que llegan a un enclave especialmente bello… ¡se paran y rompen a cantar! Una forma excelente de levantar el ánimo, sin duda.

Empiece poco a poco. Como regla aproximada, camine 1000 pasos cada 10 minutos. Así pues, quizás debería empezar con dos o tres minutos con paso entre moderado y rápido, y aumentar gradualmente hasta 10 minutos, y de ahí a media hora. Cuando esté caminando 30 minutos cinco veces a la semana, empezará a ver resultados positivos.

Si se aficiona de verdad a caminar, puede empezar a hacer senderismo y excursionismo más en serio, e incluso probar con orientación y Nordic Walking o marcha nórdica. El secreto está en encontrar la modalidad que mejor se adapte a sus requisitos. Sea como sea, en una actividad tan natural, adaptable y libre como es caminar, cualquier elección es buena.

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