¿Cuándo nos volvimos tan derrochadores?

Para nuestros abuelos, la comida era algo valioso, los alimentos envasados algo raro y cultivar su propia comida, una necesidad en lugar de una afición de moda.

Hoy en día, la comida es barata. La comida procesada está en todos lados. Estamos bombardeados por estadísticas: desde la montaña de comida que se tira, al número de personas que dependen de los bancos de comida.

Probablemente no lo pienses dos veces cuando tiras la bolsa de la ensalada que se ha puesto mala antes de que tuvieras la oportunidad de comerla. Pero informes recientes sugieren que alrededor de un tercio de toda la comida producida en todo el mundo se desperdicia cada año.

Seguramente podamos encontrar maneras de reducir este desperdicio y ¿usar el excedente creado por la industria alimentaria?

Informes recientes sugieren que alrededor de un tercio de toda la comida producida en todo el mundo se desperdicia cada año.

Un movimiento global para reducir el desperdicio de comida

El desperdicio de comida es una consecuencia inevitable de la gran oferta de productos que venden los supermercados. Esas gamas les dificulta predecir línea por línea, tienda por tienda las ventas de productos, todos con diferentes necesidades de almacenamiento y fechas de caducidad. Por lo que es mejor encontrar una manera para hacer un buen uso de esa comida extra, en lugar de destruirla.

Hoy, los gobiernos y las empresas se están uniendo a guerrillas alimentarias y organizaciones benéficas en iniciativas prácticas para asegurarse de que más de la comida que se produce, se coma.

  • En febrero de 2016, Francia se convirtió en el primer país en prohibir a los supermercados tirar o destruir la comida que no se había vendido. En su lugar, darían la comida que es comestible pero cercana a la fecha de caducidad a organizaciones benéficas y bancos de comida.
  • En Reino Unido, 98 vendedores de productos alimentarios, productores y autoridades locales han firmado el Compromiso Courtauld, liderado por la organización benéfica WRAP (Waste and Resources Action Programme) comprometiéndose a reducir el desperdicio y fuentes desperdiciadas incluyendo el agua, desde granjas hasta hogares.
  • En lugar de tirar fruta y verduras comestibles pero manchadas o con formas raras, los supermercados de Reino Unido Asda, Tesco y Waitrose los venden como “Torcidas”, “Imperfectamente Perfectas” o “Menos que perfectas”, a precios más bajos que los precios perfectos.
  • En Dinamarca, el supermercado Wefood vende sólo excedente de comida con descuento que ha sido rechazada por los supermercados porque el envase esté dañado, las etiquetas sean incorrectas o estén próximos a la fecha de caducidad.
  • En Estados Unidos y en toda Europa, se han abierto algunos restaurantes que sólo sirven comida creada con ingredientes descartados por supermercados (normalmente porque están próximos a la fecha de caducidad).

¿Odias desperdiciar? Añade las sobras a tu vida

Todos podemos ayudar a reducir el desperdicio de comida. Trabajando juntos podemos marcar una gran diferencia, no sólo en el desperdicio que creamos en casa si no, también en la forma en la que los supermercados planifican y compran.

Consejos prácticos para reducir el desperdicio de comida en casa

  • Recuerda los tiempos antiguos.
    Piensa en cuántas comidas puedes sacar de tu asado semanal, ya sea un pollo o una pierna de cordero, en lugar de una comida a la vez. También puede ahorrarte dinero.
  • Planifica tus comidas semanales.
    Mira lo que tienes en tu despensa, nevera y congelador. Compra sólo los extras que necesites para hacer las comidas. Puedes encontrar una gran selección de planificadores de comidas y listas de la compra en Pinterest. Una vez tengas solucionadas las cenas, puedes incluso pensar en planificar los almuerzos y desayunos para aprovechar al máximo la compra semanal.
  • Cocina con materias primas cuando puedas.
    Comprar cenas ya preparadas es rápido. Pero tienes que comprar las cantidades en oferta y eso, normalmente, es más de lo que necesitas. Cocina para ti y fácilmente podrás cocinar las porciones correctas para tu familia. Hay cantidad de páginas web gratuitas con excelentes recetas para hacer en 15 minutos.
  • Usa las sobras
    Sopas, risottos, curries y salteados son todos maneras muy fáciles y deliciosas de usar las sobras de carne y verduras. Añádelos a tu plan semanal de comidas como una manera de comprobar lo que tienes y usarlo antes de que se eche a perder.
  • No sigas estrictamente las fechas de caducidad
    Usa los ojos y el olfato para evaluar si la comida es aún comestible. Cuando todo el mundo compraba en carnicerías, panaderías y fruterías, no había fechas de caducidad, sólo buen sentido sobre cómo olía, se veía o como se sentía.
  • ¡Congela!
    La comida congelada es tan nutritiva como la fresca. Elige verduras congeladas para un control fácil de las porciones. Y usa el congelador para mantener la comida que está a punto de tirarse. El pan duro se convierte en pan rallado, los plátanos muy maduros congelados y fruta blanda puede ir en smoothies y puddings. Congela sobras de carne para añadir a los guisos y cocina verduras para hacerlas en sopas que puedes hacer rápidamente. Sólo recuerda etiquetarlo todo para evitar sorpresas cuando descongeles.

Reducir el desperdicio cuando compras y comes fuera

  • Elige recipientes especiales en los supermercados o en tiendas locales y mercados.
    Compra la carne, pescado, pan, frutas y verduras por peso o cantidad cuando puedas. Ahorrarás dinero obteniendo la cantidad exacta que necesitas en vez de cantidades ya empaquetadas o pre-decididas (también reducirás la cantidad de envases desperdiciados).
  • Apoya a reductores de desperdicio.
    Lleva tu cesta de la compra a tiendas, programas y restaurantes que están intentando activamente reducir los desperdicios, por ejemplo, donando exceso de comida. Si más de nosotros mostramos que pensamos que es la manera correcta de llevar un negocio, entonces más empresas trabajarán de esta forma.
  • Di “No, gracias”.
    Cuando comas fuera, no pidas ese plato extra de acompañamiento, el camarero te animará a no ser que estés seguro que te lo comerás. La comida que queda de las comidas de los restaurantes es más difícil de usar en otro lado, por lo que todo lo que no te comas es seguro, de alguna manera, que lo van a tirar.
  • No te sientas tentado por “Compra uno y consigue otro a mitad de precio”
    Todas esas ofertas de “Compra más y ahorra” son una manera genial de aumentar la comida que tiras a no ser que estés seguro de que te comerás lo extra dentro de su fecha de caducidad. Piensa en dejar otra compra para compensar.

Y finalmente. . .

  • Sólo compra ensaladas en bolsas si planeas comerlas en los próximos días ¡Sólo es buena para tu salud si te la comes!

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