Abogue por el cambio

El estrés nos afecta a todos y cada uno de nosotros de diversas maneras, pero hay algo que solemos tener en común: no intentamos buscar soluciones. En la mayoría de los casos surge cuando menos lo esperamos. A pesar de que intentamos adaptarnos a él, el caso es que una de las causas más comunes del estrés es, simplemente, cualquier tipo de cambio: cuando las circunstancias a las que estamos acostumbrados dan un giro inesperado.

Aquellas situaciones consideradas como particularmente estresantes son las asociadas con “grandes cambios”: hechos en la vida que tendrán un gran impacto en nosotros y que nos hace tener la sensación de tener un control reducido o nulo de lo que está pasando.

Entre los eventos más difíciles que dan lugar a periodos de gran estrés en nuestras vidas se incluyen algunos de los más obvios: el divorcio, el desempleo, problemas económicos… cuestiones a las que muchos de nosotros tendremos que enfrentarnos en algún momento.

Incluso aquellas situaciones positivas que vivimos, como una mudanza, una boda o tener un bebé, son factores que causan un incremento en los niveles de estrés. Aunque se trate de momentos positivos y emocionantes en nuestras vidas, nos ponen en situaciones que nos sacan de nuestra zona de seguridad, lo que nos lleva a sentir ansiedad.

Un enfoque positivo

La clave está en no tratar de eliminar el estrés por completo de nuestras vidas. Sería un objetivo poco realista y francamente nada práctico. Lo mejor es aceptar que tarde o temprano tendremos que hacerle frente e introducir un cambio en nuestra manera de pensar y de actuar que nos ofrezca los mejores resultados.

Si nos concentramos en comportamientos positivos y nos tomamos un tiempo para descansar y relajarnos, es posible reducir el impacto del estrés en nuestras vidas.

A continuación se tratan algunos de esos “grandes eventos” de la vida, tanto positivos como negativos, y se ofrecen formas de hacerles frente de manera activa.

Mudanza

Para algunos, el hecho de dejar atrás su antiguo hogar y pasar a una nueva fase de la vida provoca un torbellino de dudas y emociones. Si se encuentra con esta situación, trate de cambiar su punto de vista. Es posible que le resulte útil pensar en cómo será su nuevo hogar. Visualice cómo será e imagine cómo se sentirá cuando ya esté asentado y satisfecho en su nuevo hogar.

La concienciación es un arma poderosa para reducir el estrés, es muy fácil de aprender y especialmente útil en este caso. Le ayuda a centrarse en el momento presente mediante el uso de técnicas de meditación y respiración. Encontrar momentos de calma en el caos de establecerse en un nuevo hogar, puede crear cierta quietud y ayudarle a sentirse como si se estuviera “sintonizando” con el nuevo espacio.

Concienciarnos nos ayuda a prestar más atención a lo que sucede a nuestro alrededor, al tiempo que cambia nuestro enfoque a la hora de percibir el estrés. Se ha demostrado que todo ello afecta al modo en que funciona el cerebro.

Boda

¿Le invaden los nervios cuando piensa en el gran día? Aunque parezca una tontería, puede dar un buen uso a esos nervios y mantenerse activo al mismo tiempo.

El ejercicio es una excelente manera de aliviar el estrés y le ayudará a lograr el estado mental adecuado para tomarse un descanso y tranquilizarse. También le ayudará a sentirse en forma y con fuerza, tanto física como mentalmente. Hacer ejercicio de manera individual es la mejor opción, ya que las personas con las que normalmente haría ejercicio asistirán a su boda. Además, ¿adivina de qué querrán hablar?

Correr, pasear en bicicleta, caminar… es cuestión de alcanzar un ritmo, de poner un pie delante del otro, sin planes concretos ni preocupaciones familiares. Solo usted, el aire libre y los latidos de su corazón… ¡fantástico!

Si la idea de ejercitarse no le convence, una caminata a paso ligero puede ayudarle a sentirse como nuevo y listo para abordar lo que “el gran día” le tenga reservado. El ejercicio le ayuda a reducir en cierta medida la intensidad emocional que le abruma, aclara sus ideas y permite que se enfrente a los problemas con más calma.

Pérdida del empleo

Ante esta situación es normal sentirse furioso, molesto o, de alguna manera, incapaz. En este momento, más que nunca, es importante intentar comprender y aceptar que, aún con la mejor voluntad del mundo, hay cosas que no puede cambiar y no siempre es culpa suya.

Las preocupaciones laborales son una de las mayores causas de estrés y pueden dar lugar a momentos agotadores y llenos de ansiedad. Aprender a aceptar que no siempre es posible cambiar las situaciones difíciles que se presentan en el trabajo, puede ayudarle a reconocer aquello sobre lo que sí tiene control.

Esa es la clave. Hay mucha gente que, con el paso de los años, afirma que perder su empleo fue una de las experiencias más positivas que pudieron haber vivido. Dejando a un lado las frustraciones y el resentimiento derivados de la pérdida de su empleo, pudieron centrarse en las nuevas posibilidades que esta situación les brindaba.

Perder el trabajo supone un final, sí, pero solo de un capítulo en su vida. Considérelo como una oportunidad para comenzar otro trabajo, e intentar aquello que siempre quiso hacer…

Luto

En aquellos momentos cargados de emoción y confusión que suelen seguir a la muerte de un ser querido, es difícil enfrentarse al día a día. Es posible que lo último que desee hacer es hablar y, de hecho, darse un tiempo para procesar la tristeza y sus emociones es importante.

Sin embargo, también es fundamental buscar el apoyo de amigos y familiares, aunque lo vea como un esfuerzo. Recordar lo importante que es contar con ese apoyo, puede ayudarle en los momentos más difíciles. Si necesita a alguien con quien desahogarse, que le ayude con las tareas cotidianas o simplemente una cara amiga que le ayude con la compra, mantener el contacto con otras personas puede ser un apoyo y un consuelo maravilloso. A veces, el simple hecho de estar ahí, no necesariamente para hablar, es algo que reconforta bastante. Reconozca que apoyarse en los demás no le hace vulnerable, sino que demuestra la entereza y el reconocimiento de que la ayuda de aquellos en quien confía es un apoyo esencial.

Divorcio

El final de cualquier relación, en especial de un matrimonio, puede ser devastador y no es de sorprender que provoque cierto grado de angustia, lo que con frecuencia da lugar a sentimientos de duda acerca de uno mismo o un análisis excesivo de lo que se podría haber hecho mejor o de un modo distinto.

En estos casos, la visualización y el refuerzo positivos suponen una herramienta de gran utilidad. Puede que le resulte especialmente beneficioso centrarse en aquellos aspectos positivos de su vida y en las cosas que más tiene que agradecer. Para comenzar, es posible que le resulte difícil reflexionar, o incluso recordar, los aspectos positivos de la vida antes del final de la relación, no digamos ya el hecho de considerar lo que podría suceder después.

Esto sucederá a su debido tiempo; todo es cosa de entrenar su mente y ejercitar el “musculo” de la positividad. Una manera sencilla de comenzar es tratar de escribir al final de cada día tres cosas que le hayan salido bien o que le hayan hecho sonreír. Aunque este ejercicio pueda parecer un poco ilusorio, la verdad es que es de gran utilidad para ayudar a las personas a comenzar a cambiar la forma en que ven el mundo, ya que buscan activamente lo positivo incluso si antes no solían hacerlo.

Al esforzarnos conscientemente a ser más positivos, podemos entrenarnos para cambiar nuestra perspectiva y mirar hacia el futuro con una sensación renovada de esperanza, lo que llevará asociado el reconocer y aceptar aquellos cambios que llevaron a la separación. Tomando las riendas de la manera en la que se enfrenta a la situación, está dando paso a una mayor posibilidad de empezar de nuevo y a nuevas oportunidades. No es algo que pueda lograr de un día para otro, pero puede recuperarse.

Todos pasaremos alguna vez por momentos difíciles en nuestras vidas. El estrés causado por este tipo de cambios es inevitable, pero podemos controlar sus efectos comprendiéndolo y haciéndole frente de una manera práctica y positiva.
No es sencillo, y no debe pensar que es una lucha a la que debe enfrentarse sin ayuda. Con un poco de esfuerzo y el apoyo de amigos y seres queridos, podrá visualizar y experimentar un futuro mejor.

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