Quítate un peso de tu mente

Afortunadamente, a lo largo de los últimos años, han disminuido mucho el estigma y el sentimiento de vergüenza asociados al tema de la salud mental y los problemas psicológicos, y la gente empieza a hablar abiertamente de ellos. Aunque se trata de un tema muy amplio, todo el mundo puede beneficiarse de los conocimientos médicos sobre cómo alcanzar un estado físico y mental saludable.

Lo más importante es entender que la salud mental repercute de manera significativa en nuestro bienestar físico, no menos de lo que lo hace el peso.

El estrés, nuestro compañero de vida

Desde problemas familiares hasta preocupaciones personales, puede parecer que hoy en día los niveles de estrés están más elevados que nunca. Lo aceptamos de la misma forma que si estuviésemos pagando una factura: como una parte desagradable pero necesaria del día a día. La diferencia es que el estrés, como muchos otros problemas de salud mental, puede afectar negativamente a nuestra salud física.

Una discusión familiar o cualquier otra desgracia personal, por muy leve que sea, puede provocar que recurramos a la comida basura para consolarnos. No hay nada de malo en darse un pequeño capricho cuando las cosas se tuercen, pero es importante asegurarse de mantener unos buenos hábitos de alimentación (así como una dieta equilibrada y saludable) para evitar que, a la larga, esto se convierta en un problema.

Las medicina de la naturaleza: el ejercicio y la alimentación saludable

Desde hace tiempo, los profesionales sanitarios reconocen que cuidar el estado físico es fundamental para combatir las enfermedades mentales. Cuidarse a uno mismo, tanto a nivel físico como mental, es un primer paso positivo hacia la recuperación y el bienestar.  Realizar ejercicio físico, en especial al aire libre, puede ser de gran ayuda si se ha tenido un mal día. No se trata de saltar del sofá e, inmediatamente, empezar a correr una maratón: tómeselo con calma. Un paseo, ir a nadar con amigos o una clase de algún ejercicio suave como el yoga pueden cumplir el triple objetivo de sacarle de casa, poner en marcha el motor de bienestar natural de su cuerpo e iniciar una estrategia positiva de control del peso.

No caiga en el error de pensar que su mente y su cuerpo existen en universos distintos: no prestar atención a uno puede afectar negativamente al otro. Recuerde el antiguo dicho: mente sana en cuerpo sano.